|
Me llamo Rodrigo Hernández Cerda, y quiero contarles mi vocación:
Tuve la oportunidad de hacer dos preseminarios (retiros en el seminario menor de domingo a domingo) en el año 2001 y 2002. En el 2001 no fui aceptado porque yo estaba trabajando en la Secretaria de Finanzas del Gobierno del Estado de Coahuila en el Depto de Fiscalización, porque estudie Contador Público. Ingresé al Seminario en el año de 2002, a la edad de 38 años, luego de estar un año en proceso vocacional, aisitiendo los sábados por las mañanas y dos seminaristas nos atendían.
Yo le di mi si al Señor un 16 de Julio de 2002, era Jueves y estábamos en una hora santa.
Luego renuncie a mi trabajo, claro que Dios me ayudo a decidirme pues ya tenía mi trabajo seguro.
Me sirvió mucho la misión de Semana Santa que vivimos en el Municipio de Candela, Coahuila a 90 kilometros de Monclova.
Estoy muy agradecido con Dios nuestro Señor por esta oportunidad que me da, después de que estudie, trabaje, y ayude en mi casa a mi familia. Le doy gracias a Dios por tenerme tanta paciencia, por haberme esperado y por ser misericordioso con este pecador.
Fechas importantes que les comparto en mi proceso de formación:
Ingrese al Seminario un 17 de Agosto de 2002 (era Sabado, dia dedicado a la Santisima Virgen maría)
Me impusieron la sotana un 27 de octubre de 2002 ( cuando se iniciaban los 46 Rosarios a la Virgen de Guadalupe)
Estuve 7 años en formación, me ordenaron Diácono un 29 de Junio de 2009
Actualmente, estoy ejerciendo mi diaconado en Arteaga, Coahuila, a 25 minutos de Saltillo, donde vive mi familia.
Al principio no conocía a nadie, pero ya trabajando y conociendo a la gente, empiezo a tomarle sabor a esta comunidad, y me siento muy feliz de servir aquí, me siento bien con lo que realizo y vamos caminando gracias a Dios. La Parroquia en la que estoy esta dedicada a San Isidro Labrador, y cuenta con 40 ejidos, 3 sacerdotes y un diacono que soy yo.
A quienes quieran ingresar al Seminario para ser Sacerdotes, oigan su corazón, oigan la voz de Dios en ustedes, no se hagan los sordos, diganle a Dios que Sí quieren ser sus discipulos, pues Dios quiere gente valiente que esten dispuestos a saltar bardas.
Concluyo con esta frase:
Práctica un deporte de riesgo: ¡Evangeliza!
Hay peces, hay redes, hay pescados, faltan pescadores:¡ Tú puedes ser Sacerdote.!
Atentamente: Rodrigo Hernández Cerda
Diácono
|